Cómo crear un buen protagonista

Cómo crear un buen protagonista

Cómo creAr un buen protagonista

Lo que recomiendan los talleres de escritura creativa y una estrategia que no suelen desvelar

Un relato o una novela es la historia de algo que le ocurre a alguien. Ese alguien es el protagonista. Pero ¿cómo crear un buen protagonista que sea atractivo para el lector? 

Por muy interesante que sea la historia, si el protagonista no atrapa, el lector no se sentirá identificado, y abandonará la lectura.

En primer lugar, no tiene nada que ver con que sean guapos/as o exitosos/as, de hecho, conocemos cientos de historias en las que los protagonistas son desgraciados o perdedores y, sin embargo, nos atraen. 

( Crear un buen protagonista es una de las claves para el éxito de tu novela, pero hay otras que debes tener en cuenta. En el siguiente post: Cómo escribir una novela podrás profundizar más sobre diferentes técnicas narrativas que te pueden interesar)

1. Busca un buen conflicto para crear tu protagonista

El atractivo del personaje principal pasa por su conflicto, ya que sin conflicto no hay historia. Esto es muy importante recordarlo. Tolstoi decía que las familias felices se parecen mucho unas a otras mientras que las infelices lo eran cada una a su manera. 

¿Por qué? Porque cuando todo va bien, no hay mucho que contar: si son felices, comen perdices, se acabó la historia. Pero cuando los problemas acechan, comienza también la intriga, y el lector se hace una pregunta: ¿logrará el protagonista resolver esos problemas? Ese es el primer factor que hace que un personaje principal funcione, pero no es el único.

2. No crees personajes planos

Otro aspecto fundamental es que sea un personaje complejo, con sus virtudes y sus defectos pero, sobre todo, con sus contradicciones. Lo que busca un escritor al crear un personaje de ficción es que se parezca tanto a una persona real que el lector pueda llegar a imaginar que existe, que sienta que podría cruzarse con él o con ella por la calle y podría ser capaz de reconocerlo. 

Por eso queremos que tenga contradicciones, porque los humanos las tenemos y muchas, cuanto más extrañas, mejor, más real parecerá. Es lo que se llama un personaje redondo, es decir, un personaje cuya personalidad se ha trabajado, cuya forma de ser es coherente con la psicología de los personajes. 

3. Ten en cuenta el pasado de tu personaje

¿Necesitamos estudiar psicología, entonces, para crear un buen protagonista? No, no es necesario llegar a licenciarse en psicología pero sí es bueno tener en cuenta el pasado de tu personaje. 

Aunque no aparezca en la historia, si tienes un protagonista muy miedoso, o retraído, por ejemplo, tendrás que pensar por qué es así. ¿Tal vez sus padres destruyeron su autoestima de pequeño? ¿Era tímido y le hicieron bullying en la escuela? Para plantearte esto, te recomiendo que te hagas una ficha de tu protagonista. 

4. Crea una ficha de personaje

La ficha es algo tan sencillo como un papel en blanco en el que apuntes: nombre, edad, profesión, hobbies, enfermedades, virtudes, defectos, carácter, familia, amigos, pareja/s, pasado, secretos, fobias, manías, etc. 

Todo lo que se te ocurra, cuanto más, mejor, hasta el punto de que conozcas más a tu protagonista que a tu mejor amigo/a. Entonces podrás escribir sobre él o sobre ella con mucha naturalidad y sabrás dos cosas fundamentales: 

5. Pon a tu protagonista a hablar

Cómo habla: es importante definir su lenguaje verbal no sólo por lo que dice, sino por cómo lo dice, ya que eso revela mucho sobre su personalidad. Nada más abrir la boca, estamos dando muchísima información al que nos escucha: nuestro idioma y nuestro acento dicen de dónde somos (a no ser que seamos bilingües, pero es poco habitual), nuestro vocabulario habla de nuestro origen socioeconómico, nuestra lentitud o rapidez al hablar revela algo de nuestra personalidad y los tics o muletillas también muestran rasgos de la personalidad.

 Por eso tenemos que ser capaces de “escuchar” a nuestro protagonista, según su procedencia y su forma de ser, para introducir diálogos coherentes y reveladores en nuestros relatos o novelas. 

6. Describe cómo se mueve tu protagonista

Cómo se mueve: si lo que decimos nos define, lo que hacemos nos termina de sentenciar ante los ojos de los demás, así como la relación entre lo que decimos y lo que hacemos. En una comunicación el lenguaje no verbal transmite el 65% de la información: los gestos, la forma de moverse y de andar, las señales, la mirada, todo ello dice mucho más que las palabras y por eso no podemos olvidarlo a la hora de crear a nuestro protagonista. 

De nuevo, tendremos que se coherentes con la ficha que hemos creado. Si se trata de alguien miedoso, sus gestos no pueden ser abiertos y decididos, recuerda que debe haber una correlación entre la forma de ser y la de hablar e interactuar

7. Y ahora…la estrategia narrativa secreta

Todas estas recomendaciones son necesarias pero, a veces, aplicas todo bien y te sigue quedando un personaje sin vida, una especie de marioneta que no te termina de convencer, ¿por qué? A mí me ha costado muchos manuscritos olvidados en un cajón, decenas de personajes muertos que no me decían nada hasta que por fin di con la estrategia que me permite crear personajes que siento que se salen del papel. 

Lo que seguramente te ha ocurrido es lo que me pasaba a mí, que no te has implicado personalmente en la creación del personaje. Esto no quiere decir que tengamos que crear personajes similares a nosotros (si así fuera sólo podríamos crear un personaje, nuestro alter ego) pero sí implica poner algo de ti en el personaje

Puede tratarse de muchas cosas: un recuerdo, una inquietud, un miedo, una manía, un trauma, un sueño incumplido, un odio hacia otro, un amor inconfeso, lo que sea, pero algo que le dé la chispa de la vida, esa llama que le haga levantarse y andar solo por los escenarios y situaciones que crearemos para él/ella. Ese “algo” lo hará humano, hará que nos emocionemos cuando lo pongamos en movimiento y, por tanto, que también lo haga el lector cuando lo lea.

Cuéntame, ¿cómo creas a tus protagonistas?, ¿usas algunas de estas herramientas o te dejas guiar por la intuición?

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