PORTADA DEL POEMARIO: POEMAS ENJAULADOS de Mahvash Sabet traducido por Amaya Blanco y Rima Sheermohammadi
GORRIÓN

 

Hoy,

al pasar por el patio de la cárcel

me encontré a un gorrión.

Picoteaba un trozo de pan bien congelado,

una migaja fría en la nieve.

«Tú y yo somos los dos prisioneros hambrientos», le dije.

Y así, en aquel instante, abandonó la miga y se alejó volando.

Ante eso pensé:

«¿Acaso eres tú menos que este pobre gorrión?

Dime, ¿por qué no sueltas el pan igual que el pájaro?

Deja esa miga y vuela

aunque te roa el hambre.

TEN ESTO EN CUENTA

 

Cuando pases al lado

de un montón de cadáveres de ratas

ten esto muy presente:

acaso no estén muertas,

pueden estar haciéndose las muertas.

Aquí dejan tranquilos a los muertos.

SOLEDAD

 

Dije yo: Dame una definición de soledad.

Dijiste: Cuando no tienes nadie a tu lado.

Dije yo: ¿Qué pasa si aún estás más solo?

Dijiste: Entonces es que ya no hay nadie que te quiera.

Dije yo: ¿Cuál es la mayor de todas las soledades?

Dijiste: Cuando nadie te comprende.

LA ESTRELLA

 

Qué pena del silencio de la estrella,

qué pena de la sed

y qué pena del miedo al desierto,

el que ama los golpes tenaces de la lluvia.

Qué pena me da el soplo de la brisa

que sopla en los pantanos,

los de la soledad

donde la luna tiembla

en las aguas azules y estancadas.

La sensatez insípida no puede conocer

a qué velocidad corre la luz

o por qué los mechones apretados

de aquel sauce llorón

se hunden con tamaña exactitud

en los hombros verdáceos de las aguas.

¿Dónde está el aroma seductor

de la rosa escarlata

plantada en el jardín

que brilla como el oro

de la felicidad?

Qué trabajosamente va avanzando la vida.

¿No podría esa estrella

sonreírle a los ojos de la noche?