Portada Homenaje a la Generación del 27_Ateneo de Sevilla_Colaboración Amaya Blanco
CÁNTICO EN MÁLAGA

 

La luz del faro ungía las estancias

del hogar gravitando en el paseo,

tan marítimas eran las alcobas

que surgían, de algas, inundados los sueños.

La arena huía por el ascensor

y aquellas conchas eran el sendero,

el lenguaje combado de las olas,

que nos llevaba, alegres, al concierto.

Y una vez con los pies dentro del parque,

recuerdo aquellas aves, prisioneros

de costa, inundando con sus átomos

musicales las copas intocables del cielo.

Mientras Guillén dormía en algún banco

eclosionaba el parque entre el solfeo

de palmeras y roiboos, de bambúes

y helechos que tocaban en paz desde el silencio.

Oíamos en los jardines cánticos,

yo por niña pequeña y él por viejo,

belleza inmaterial eternizada

en notas inauditas, musicadas en verso.